Ganar primero, golpear después

Ganar primero, golpear después

Ésta es una máxima poco conocida de la práctica del kendo

Ganar primero, golpear después.

Es decir, primero creamos una situación que nos da la ventaja y después el datotsu es un mero trámite.

Kendo se convierte entonces en una partida de ajedrez, donde vamos disponiendo nuestras piezas, y midiendo nuestras fuerzas, hasta llegar a una posición que derrota al oponente. No basta con amenazar al rey. Al hacerlo éste se protege. Es la partida en sí, en su discurrir, lo que tiene valor, y no el último movimiento anunciando jaque mate.

Lo mismo sucede en kendo. Si bien se puede ganar por un despiste, esto sólo sucede cuando el nivel es muy bajo. Cuanto mayor es el nivel más complicado es el diálogo con los shinais. Seme, kiai, desplazamiento, distancia, waza, etc. se convierten así en piezas que se disponen sobre el combate, con la diferencia de que suceden en espacios de tiempo diminutos donde la posición ventajosa puede desaparecer tan rápido como apareció.

¿Pero qué sucede si no somos capaces de reconocer que hemos vencido o de realizar correctamente ese último movimiento? Si la partida se convierte en una sucesión de oportunidades no aprovechadas, pierde su sentido.

De la misma manera, si atacamos continuamente sin ganar primero, puede que encontremos de causalidad una oportunidad en un oponente inexperto, pero por el camino seguro que hemos ofrecido un número parecido de ellas que shinai experto sabrá encontrar.

En kendo debemos siempre ganar la posición y así ganar. Lo podemos ver en las katas, donde en dos de ellas esto tiene tanta importancia que uchidachi se rinde ante la realidad de la derrota.

Seguro que hemos oído otras muchas veces otra máxima del kendo.

Hay que ganar el centro

Pues bien, ganar el centro es, normalmente, una manera de ganar la posición. En el fondo está diciendo “hay que ganar primero”.

A medida que subimos de grado nos exigen más habilidad en la partida (ganando primero), pero no debemos olvidar que lo primero que aprendimos es a mover la ficha a la casilla apropiada al tiempo que decíamos jaque mate. Los primeros grados en kendo los conseguimos demostrando que sabíamos hacer un correcto yuko datotsu.