Entrenar Kendo las 24 horas al día

Entrenar Kendo las 24 horas al día

Según la suerte que tenga cada uno, podemos entrenar Kendo un número limitado de horas a la semana. Por eso es conveniente complementar este trabajo con una atención continua a varios detalles. En mi opinión de esta manera progresaremos mucho más rápido. No me refiero a complementar con más ejercicio físico al uso (salir a correr, gimnasio, etc), que también es muy positivo, sobre todo si está correctamente orientado, a lo que quiero prestar atención es a lo que podemos hacer en nuestra ya muy ocupada vida diaria. De esta manera, el simple día a día mejorará nuestro Kendo y nuestro Kendo mejorará nuestra vida diaria.

Postura erguida

Caminar con la espalda recta y la mirada al frente no sólo nos va a permitir mejorar en los entrenamientos, también proyecta una imagen más segura de nosotros mismos. No sólo al andar podemos trabajar la postura, en el día a día hay multitud de ocasiones en que la descuidamos bastante. Por ejemplo conduciendo (yo antes llevaba un post-it en el salpicadero que decía “estírate!” para recordármelo) o trabajando, donde vamos hundiéndonos en la silla y eso luego lo pagamos.

Pies paralelos y pasos largos

Robar minutos para andar siempre que sea posible es muy positivo. Puede que pensemos que andamos con los pies paralelos, pero casi seguro que no es verdad, sobre todo con sandalias o calzado abierto. El simple hecho de concentrarnos en los pies nos ayudará mucho cuando estemos en la clase. Además, tendemos a ser perezosos y caminar con pasos cortos y lentos. Poco a poco vamos perdiendo la amplitud que tan bien nos viene en el suriashi.

Atención a las muñecas

En el día a día solemos olvidarnos de nuestras muñecas. Si trabajamos con un teclado nos olvidamos de protegerlas con una postura correcta. Al coger el volante podemos aprovechar para meter las muñecas y de esa manera nos resultará más cómodo coger el shinai con las manos hacia dentro como debe ser. Lo mismo que se aplica al coche se aplica a la moto o la bici con más intensidad. También cuando manejamos un sinfín de utensilios, como una escoba, un martillo, un cuchillo, etc.

La actitud

En una clase debemos estar muy atentos a las indicaciones, compañeros, la postura, etc..  y en un combate al adversario, a los árbitros, a las líneas, al tiempo, etc… Andando por la calle debemos mantener este estado de alerta, previendo las circunstancias y no dejándonos sorprender. Podemos entonces, desde evitar chocarnos con los demás anticipándonos a sus movimientos, hasta ajustar la velocidad del paso con anticipación. Conduciendo, al igual que cuando vamos andando pero con mucha más intensidad, debemos prever las circunstancias del tráfico. Esta es la base de una conducción segura y eso lo conseguimos con la comprensión de la causa y efecto. Decía mi abuelo conduciendo que detrás de una pelota siempre va un niño, causa- efecto. Trabajaremos entonces no sólo el estado de alerta que tanto nos agota el un combate, sino también la mirada. La visión en conjunto, ver todo y procesar lo importante podrá ser una ventaja definitiva llegado el momento. Debemos también intentar ser perfeccionistas con las cosas y poner atención a los detalles.

Este trabajo repercutirá en Kendo de manera que  luego nos costará menos el trabajo de corrección. Seremos más conscientes de nuestros errores y en lugar de ahogarnos con ellos nos pondremos a solucionarlos.

Relación con los demás.

Dejo lo más importante para el final. Kendo es un una disciplina social, no se puede practicar Kendo sólo. Podríamos golpear a un maniquí o al aire, pero eso no es más que entrenar muscularmente. Uno de los objetivos de Kendo es conocerte mejor a ti mismo y mejorar como persona; esto nunca te lo va a enseñar un maniquí. Si bien entrenando Kendo como un mero deporte podríamos tener una buena velocidad, una gran resistencia e incluso una forma correcta (no si dificultad, quede claro) no tendremos la percepción completa y antes o después este camino se acabará. En nuestro día a día es muy difícil encontrar situaciones que se parezcan a un combate de Kendo pero eso no quiere decir que no haya oportunidad de trabajar.  Lo más importante será trasladar la cortesía y el respeto que envuelven una clase de Kendo al exterior. También hay que ser empáticos y ponernos en el lugar de los demás, algo de obligado cumplimiento dentro de un Dojo. ¿Esto nos ayudará a ganar combates? No directamente, pero sí nos hará mejores kendokas.

Mil más.

Y como estos ejemplos hay mil más en la vida diaria. Por ejemplo, cuando voy en moto lo considero un buen ejercicio de equilibrio y coordinación de la mano izquierda con el pie izquierdo (hablo de motos con marchas).

Pero sobre todo se puede observar, pensar, analizar kendo dentro y fuera de un dojo, más ahora con la cantidad de información disponible.

Y no tengas miedo a preguntar.  El que no obtiene respuestas es que pregunta poco.