El Taiatari de la ola

El Taiatari de la ola

En kendo, Taiatari es el acto de chocar con el oponente con la fuerza sobrante de un ataque anterior. El objetivo del Taiatari no sólo es desestabilizar al oponente y crear una oportunidad, también es para estabilizar nuestra postura. La realización de la técnica varía dependiendo de si queremos primar lo primero o lo segundo. Ahora vamos a describir cómo se realiza Taiatari con el objetivo de estabilizarnos. Estabilizarnos es muy importante sobre todo si vamos a encadenar ataques, entonces se convierte en un puente entre técnicas. Por ejemplo, hemos hecho Men y, mediante un Taiatari, nos estabilizamos para realizar una hiki-waza (una técnica yendo para atrás). Para hacer honor a nuestro nombre vamos a explicarlo asimilándolo a una ola.

Primero veamos cómo se comporta la ola.

  1. La ola viaja hacia una pared. No se encuentra horizontal, sino ligeramente inclinada hacia delante debido al movimiento.
  2. Al llegar a la pared, la ola se aplasta contra ella ganando altura. La energia que tenía la ola en movimiento se  transforma en elevación, pero no desaparece.
  3. En cuanto pierde velocidad esa columna de agua se vuelve inestable y comienza a derrumbarse desde arriba.
  4. La ola pierde altura y recupera velocidad.
  5. Finalmente la ola viaja en sentido opuesto y, por tanto, con una inclinación inversa a la inicial.
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¿Qué podemos aprender de la ola?

  • La ola no se detiene ni hace pausas.
  • No pierde energía y emplea la que tenía para volver en sentido contrario.

Apliquemos lo que sabemos al Taiatari:

  1. Después de ejecutar men, mientras avanzamos hacia el oponente, debemos ir ligeramente inclinados hacia adelante para compensar la inercia del movimiento.
  2. Al colisionar debemos aplanar el cuerpo poniéndonos verticales y estirándonos. Debemos elevar nuestro centro de gravedad acercando los pies, pudiendo incluso ponernos de puntillas.
  3. En el momento que las caderas colisionan (llegan más tarde debido a la postura del paso 1) la parte superior de nuestra espalda ya debe tirar de nosotros hacia atrás. Es importante que sea la parte superior de la espalda y no el cuello o la cabeza.
  4. En este paso hemos ganado velocidad y recuperado una altura normal. Nuestro pie izquierdo se ha desplazado hacia atrás y ayuda a tirar de nosotros. Es también en este paso donde debemos ejecutar el fumikomi y el hiki-waza.
  5. Finalmente nos alejamos con intensidad hacia atrás y con la inclinación contraria a la del principio.
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¿Qué debemos evitar?

  • En el momento de la colisión no debemos hundirnos. De esta manera sólo conseguimos perder energía y detenernos. Sin embargo es lo que debemos hacer si queremos desplazar al oponente, puesto que le transmitimos toda la energía del golpe.
  • Si en el momento de la colisión no cerramos las piernas no podremos elevarnos y nos quedaremos estancados. Es, posiblemente, el fallo más común.
  • Al elevarnos no debemos colocar los pies a la misma altura ni saltar, o en oponente no tendrá dificultad en tirarnos al suelo.
  • Si, al salir, intentamos hacerlo completamente verticales, sin ninguna inclinación, nos desplazaremos despacio y sin intensidad.

Bien ejecutado es posible que sea la manera más rápida y efectiva de encadenar un ataque hacia adelante con uno hacia atrás.

Para acabar dejo una animación para que se aprecie mejor los detalles en movimiento.

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